Consejos rápidos
Un resumen de lo que suele ayudar. Toca un consejo para ver más sobre él.
Respira con calma
Inhala despacio por la nariz, sostén un instante, exhala todavía más despacio. El cuerpo entiende la señal y se desacelera.
Vuelve al presente
Nota 5 cosas que ves, 4 que puedes tocar, 3 sonidos a tu alrededor. Eso saca a la mente de la espiral de pensamientos.
Distrae tu mente
Un juego, una canción, una serie — cualquier cosa que capte tu atención ya ayuda a bajar la intensidad.
Suelta la tensión del cuerpo
Tensa y luego relaja cada grupo muscular, empezando por las manos hasta llegar a los pies.
Trátate con paciencia
La ansiedad no es una falla de carácter. Háblate como le hablarías a alguien que quieres.
No lo cargues solo
Llamar o escribirle a alguien de confianza alivia más de lo que parece.
Presta atención a lo que consumes
El café, las bebidas energéticas y el alcohol en exceso hacen que el cuerpo sea más reactivo a la ansiedad.
Mueve el cuerpo
Una caminata corta, bailar, subir escaleras — el movimiento ayuda a descargar la tensión acumulada.
Nota tus patrones
Identificar qué suele disparar la crisis ayuda a reconocer la señal antes de que crezca.
Deja un plan listo
Escribe con calma qué te ayuda y a quién llamar, para no tener que pensarlo en medio de una crisis.
¿Pensaste en hacerte daño? Pide ayuda ahora
Quédate cerca de alguien y llama a la Línea 988. Es gratuita, confidencial y funciona 24 horas.
Descubre qué tipo de apoyo tiene sentido
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