Autocompasión
La ansiedad no es una falla de carácter. Háblate como le hablarías a alguien que quieres.
Nota cuándo te estás exigiendo o juzgando por sentirte ansioso — eso solo suma más peso a lo que ya sientes.
Cambia la autocrítica por una frase amable, aunque al principio te parezca raro. El cuerpo responde al tono que usas contigo mismo.
Recuerda que sentir ansiedad no te hace débil, roto ni diferente — es una respuesta del cuerpo, no un defecto tuyo.
Si un amigo estuviera pasando por esto, ¿qué le dirías? Intenta decirte lo mismo a ti.
"Estoy haciendo lo mejor que puedo con lo que tengo ahora."
"Esto es difícil, y está bien no poder con todo hoy."
"Me cuido con el mismo cariño con que cuidaría a alguien que amo."
"Esta sensación va a pasar. Ya ha pasado antes."