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Enfría

El frío en el cuello activa un reflejo del cuerpo que ayuda a bajar el ritmo cardíaco.

1

Consigue algo bien frío — una compresa, hielo en un paño o incluso una lata fría.

2

Colócalo en el lateral del cuello, donde sientes el pulso.

3

Sostén por 20 a 30 segundos, respirando despacio.

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